Los 7 mejores regalos para un recién nacido

Es una pregunta muy común: qué regalar a un recién nacido. Lo habitual es buscar un regalo original y personalizado pero, sin duda, lo que más agradecerán los futuros padres serán cosas útiles que ocupen poco espacio.

La siguiente lista está basada en nuestra experiencia como mamás. Ahora que nuestros conocimientos nos permiten dar un biberón y escribir este post al mismo tiempo, y que las palabras “muselina” y “maxicosi” entran en nuestro vocabulario, estamos en condiciones de dar consejos.

Dicho lo cual, ahí va nuestra lista de regalos prácticos y originales para un recién nacido:

  1. Una sesión de fotos profesional

Sí, he dicho profesional. Ni cámara réflex, ni Iphone. En modo casero jamás conseguiremos captar la esencia que atrapa un buen fotógrafo en sus imágenes. Las fotos son un recuerdo para toda la vida. recién nacido en manos de papá

  1. El Cocoon (o ese cojín donde la niña se pasa el día)

Cuando llegué a casa con mi hija recién nacida lo primero que pensé fue: ¿Y dónde pongo a esta criatura? Desde ese momento y hasta los seis meses, la niña tuvo su cojín ergonómico y yo lo paseaba por toda la casa. El Cocoon de Redcastle fue, sin duda, uno de los mejores regalos para el bebé porque pudo compartir con nosotros series de televisión en el sofá, zanganeo dominical en la cama o comidas en el patio de casa. Además, las fundas y el cinturón son lavables y es muy fácil de transportar a cualquier sitio, de manera que si vas a casa de alguien, te olvidas de carro, maxicosi o hamaca.cocoon regalo recién nacido

  1. Generador de ruidos blancos

“Este cacharro está roto”, pensé cuando lo escuché por primera vez. ¡Qué equivocada estaba! Las olas del mar, el zumbido, el sonido similar al del motor de un coche… Los ruidos blancos tranquilizan a los bebés (¡Sí, funcionan!) y este generador es el sustituto de la campana extractora o el secador de pelo. También hay App de ruidos blancos para el móvil pero las madres primerizas tenemos esa costumbre de olvidarnos del teléfono durante los primeros meses. Por eso este cacharro merece tanto la pena.

  1. Termo de líquidos y termo papillero

“Vaya tontería llevar un termo si en cualquier sitio te calientan el biberón en el microondas”. Pues sí, es cierto, pero he sufrido mucho viendo el biberón esterilizado de mi hija deambulando por cocinas dignas del programa de Chicote. Además, en pleno campo no hay bares y en los chiringuitos de playa no suelen tener microondas. Por eso los termos me parecen un gran invento. En concreto el de papillas es una maravilla porque metes el puré recién hecho y aguanta calentito varias horas. termo papillero

  1. Espejo retrovisor

Parece otra simpleza. Sin embargo, ahorra muchos disgustos. La primera vez que monté en el coche sola con el bebé, el retrovisor de ventosa que había colocado estratégicamente se cayó y pasé varios minutos de angustia. Sin embargo, con el retrovisor-peluche que se engancha al reposacabezas voy muy tranquila. Veo a la niña en todo momento y ella se entretiene mirando al muñequito. Es de Prenatal. espejo coche bebe

  1. Vinilo para la habitación

La decoración de la habitación del bebé requiere capítulo aparte pero, si optáis por un vinilo para las paredes, podéis pedirle a alguien que os lo regale. Es un regalo original, bonito y que durará muchos años.

  1. El súper faldón de Bee Bee Babies

Un regalo original, cómodo y muy práctico. Evita tener que elegir entre talla 0 o 1 porque es porque es adaptable al crecimiento del bebé, lo cual garantiza que se lo puedas poner más de un par de veces, como suele ocurrir con la primera ropa de bebé . Sin etiquetas y apenas costuras, es agradable y gustoso para el recién nacido. Y su cierre inferior lo convierte en un saquito que genera esa sensación de recogimiento que tanto necesitan los pequeños que acaban de llegar a este mundo. Hay ocho modelos diferentes en nuestra tienda onlinefaldón original

Hay otros regalos que siempre van bien, como las tartas de pañales o los sacos para dormir. También son siempre útiles las cestas o mochilas de productos de aseo pero sin abusar, porque creo que tengo productos de Johnson´s y Mustela hasta que la niña cumpla los 18 años. Y el gimnasio para entretener a los bebés, o la mochila portabebés… ¿Cuál es tu regalo favorito para un recién nacido?

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Gracias papá

Nací cuando mi padre aún estudiaba la carrera de Derecho. Le recuerdo subrayando aquellos libros de letra minúscula y haciendo descansos para jugar conmigo. Siempre sacaba tiempo para mí y para mis muñecas. Ahora, a mis casi 32, me sigue llevando el coche al taller, me hace la declaración de la renta y me recuerda mi cita anual con el dentista (sabe que si no me siento presionada, no voy ni loca). Padre hijoPor medio ha habido épocas muy complicadas. Cuando tenía 13 o 14 años se presentó para entrenar a mi equipo de baloncesto. La idea me pareció horrible y siempre pensé que me dejaba en el banquillo por el mero hecho de ser su hija. Recuerdo, también, las eternas discusiones para que me dejara volver una hora más tarde o para que me permitiera dormir en casa de una amiga. Las negociaciones eran dignas de una cumbre de la ONU.

Siempre pensé que tenía predilección por mi hermano, y creo que por eso decidí rebelarme y llevarle la contraria en lo que más le dolía: el fútbol. Me hice del Barsa contradiciendo así a toda una estirpe de socios del Real Madrid. Es más, me hice antimadridista. Cosas de la adolescencia. Para mi sorpresa, ahí estaba mi padre cediéndome su abono para que disfrutara del partido del año: Real Madrid-Barcelona.

No he sido consciente de lo que ese gesto significaba para él hasta hace poco. Y quizá esa renuncia es el broche a toda una vida de sacrificios. Hubo una época en la que trabajaba de camarera y no tenía coche, así que ahí estaba él cada jueves a las dos de la madrugada para recogerme porque no había autobús nocturno para volver a casa.

Ahora que soy madre comprendo que no hay hijos preferidos, ni sacrificio que un padre no haría por su hijo. Que el amor de un padre es inquebrantable desde el momento en que coge a su retoño por primera vez. Y se vuelve más fuerte con cada pequeño gesto: cuando le limpia el cordón umbilical, le prepara el biberón, le empuja en el columpio o le enseña a escribir.Padre no hay más que uno

Mi padre, como tantos otros, es extraordinario. Y ahora, que es abuelo, disfruta mimando a su nieta mientras me mira con cierto orgullo.

A todos los padres, gracias por su ejemplo y su amor incondicional.

Cómo elegir escuela infantil y no morir en el intento

Hoy he empezado el tour de visitas a las escuelas infantiles municipales de mi ciudad y no salgo de mi asombro. Primero, por la cantidad de alumnos por cuidador; segundo, por el dineral que supone un servicio al que se recurre por necesidad; y tercero, por los estrictos horarios de los centros.

Antes de las jornadas de puertas abiertas, lo primero que hice fue leer todo tipo de consejos para elegir la mejor escuela infantil: fijarse en la limpieza de las instalaciones, en la amplitud del patio, en la sala de psicomotricidad, bla bla bla. Además, como soy algo olvidadiza, llevaba un montón de dudas apuntadas: ¿Cuántas veces al día cambian los pañales? ¿Están incluidos en el precio? ¿A qué hora dan de comer a los niños? ¿Es comida de catering? ¿Cuánto tiempo pasan en el patio? ¿Cómo desarrollan el proyecto educativo?

Pues bien, todas esas preguntas se me han borrado de la mente al escuchar que en las aulas para niños de 1 a 2 años hay 14 bebés para un cuidador, con otro de apoyo para la hora de la comida y otros momentos puntuales. Y he estado toda la visita a la escuela pensando: si a mi no me da la vida para atender a mi hija y ocuparme de las tareas domésticas al mismo tiempo, ¿Cómo puede tener una sola persona ojos para 14 bebés, olfato para 14 pañales y manos para hacer que se coman 14 purés? Eso por no hablar de la siesta, que por mucho síndrome de la imitación que reine en el aula, dormir a 14 bebés cuando alguno no para de llorar debe de ser misión imposible.Escuela Infantil (2)

Segunda sorpresa: el precio. En la Comunidad de Madrid, una familia de tres miembros que ingrese más de 23.000 euros al año debe pagar 276 euros mensuales (180 de cuota + 96 de comedor obligatorio). Otros gastos van aparte. Y para realizar el cálculo se tiene en cuenta la situación económica familiar plasmada en la última Declaración de la Renta, la de 2013, aunque alguno de los progenitores tuviera ingresos entonces y no los tenga actualmente. Sin embargo,para recibir los primeros cinco puntos no se tiene en cuenta la situación laboral de 2013 sino la actual, es decir, un actual desempleado,los pierde porque el sistema entiende que tiene tiempo para cuidar al bebé en lugar de dedicarse a buscar un trabajo. ¡De locos!

Tercera sorpresa: los horarios.  El precio base incluye un horario de entrada 9/9:30 de la mañana y salida a las 15:30/16 horas. Vamos, súper flexibles en un país donde el presencialismo hace prácticamente inviable abandonar la oficina antes de las 17 horas. Eso sí, se puede ampliar el horario de escuela hasta las 17:30 horas abonando 45 euros más al mes. Y todo esto si no deciden subir los precios públicos, algo que no sería extraño teniendo en cuenta el repentino interés en adelantar el proceso de escolarización este año, antes de las elecciones municipales y autonómicas de mayo.

Teniendo en cuenta todo esto, y añadiendo que el llamado ‘Cheque Guardería’ solo se recibe si se opta por una escuela infantil privada, no es de extrañar que en los últimos años hayan sobrado plazas en las escuelas infantiles públicas de Madrid. Y hablando de escuelas privadas, llegamos a otro negocio: si uno está interesado en que el niño acuda a un colegio concertado concreto debe pensarlo con tiempo porque, en algunos de ellos, es casi imprescindible pagar las carísimas escuelas infantiles privadas porque son la única pasarela de acceso a dichos centros cuando el bebé cumpla los tres años. De traca.

Mientras, leo que en Alemania solo un 6% de los menores de tres años acude a la guardería. Y que en los países nórdicos la Educación en estas edades es gratuita y comienza, como mínimo, después de los 10 meses de baja maternal.

Si bien la Educación de 0 a 3 años no es obligatoria en nuestro país, mientras pagar la hipoteca sí lo sea, no estaría de más que los padres tuviéramos más facilidades. Quizá, así, subiría la tasa de natalidad y viviríamos algo más tranquilos.

Carta a mi futura hija

Hoy compartimos con vosotros la carta que una embarazada escribió a su hija cuando estaba a punto de nacer. Le habla de sus miedos y sueños. Todo ternura. Esperamos que os guste.

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Querida hija,

Te escribo embarazada de 40 semanas y dos días. Sí, ya deberías haber llegado pero, como todo lo bueno, te haces esperar. Entiendo tu recelo a salir de ahí pero quiero que estés tranquila porque este mundo al que vienes no es tan malo como lo pintan.

Si supieras la ilusión con la que te esperamos tu padre y yo, se te quitaría el miedo. Y no solo nosotros, también nuestras familias y amigos están emocionados con tu inminente llegada.embarazada sol sombra

Ya tenemos todo preparado para el día que estés aquí, aunque te confieso que aún nos cuesta imaginarnos con un bebé en nuestras vidas. ¿Estamos preparados para ser padres? ¿Cómo nos apañaremos? ¿Cuánto cambiará nuestra rutina? ¿Sabremos adaptarnos al cambio?

Estos últimos días de embarazo estoy muy incómoda (con este tripón ya no puedo ni dormir) y me enfrento a un cóctel de sentimientos: emoción, nervios, ilusión, miedo, y preocupación por el futuro. A diario me hago mil preguntas: ¿Sabré entender tu llanto? ¿Soportaré la responsabilidad de ser madre para toda la vida? ¿Serás una niña ñoña amante del rosa y de las princesas? ¿Te gustarán los cuentos? ¿Querrás ser periodista como tus padres? En esto último, si es así, creo que te quitaremos la idea.Embarazada corazón

Sé que tú también estás nerviosa porque no paras de darme pataditas. Tranquila, te prometo que te cuidaré lo mejor que sepa e intentaré que seas feliz. Me ocuparé de que tengas una buena educación, de que aprendas a querer y respetar los demás, a saber disfrutar de lo que tienes, y a luchar por alcanzar tus sueños.

Nada más, hija mía, estoy deseando verte la carita y tenerte en mis brazos. Aunque aún no nos conozcamos, estoy segura de que nos vamos a llevar muy bien. Sé que tu voz será mi consuelo; tu mirada, mi refugio; tu sonrisa, la mejor recompensa.

Tu madre que, sin conocerte, ya te adora.